Mi niño cumple tres años el mes que viene y pesa casi 20 kilitos de nada. Lo duermo en los brazos, en el sofá, más contento que unas castañuelas y lo relajo acariciándolo y hablando bajito, incluso con la tele de fondo. Cuando se ha dormido (me levanto del sofá con él en brazos porque si su padre intenta cogérmelo se despierta), lo pongo en su camita y sigue durmiendo. A veces se despierta y tengo que volver a dormirlo y nos vamos otra vez al sofá, a veces se despierta por la mañana y hace la noche del tirón, y otras veces se despierta en mitad de la noche y lo pasamos a nuestra cama. Cuando le quité su cunita traté de dormirlo en su cama y que cogiera su rutina: le leía un cuento, la luz bajita, y se quedaba en la cama pero conmigo al lado, y al final, se ponía a llorar con mucha penita pero sin liarla, sino con disgusto, y decidí definitivamente, dormirlo como a él le gusta y no hay más. No permito que se acueste y termine su día calladito y llorando en silencio.... :023:Paciencia, ellos no tienen culpa de nada, y también se agobian en según qué contextos. Cuando sean mayores ya no querrán dormir con nosotros

Yo tengo una amiga que deja a su niña llorar desde bien pequeña y me da mucha lástima. Yo era una niña muy muy mala para dormir y a mí mi madre jamás me obligó a acostarme en la cama. Me dejaba en sus brazos y no me obligaba a dormirme, y yo iba ya al colegio y todo.