Pues a mi en general si que me ha gustado y a pesar de durar tanto, se me ha hecho bastante amena. No estoy de acuerdo en todo lo que se dice, pero si que me gustaría aplicar bastantes ideas en mi aula (soy ptai y la verdad que con mis alumnos las metodologías aplicadas en sus aulas ordinarias no les han servido, asi que ¿por qué no intentar algo diferente?).
Me impactó sobre todo la parte en la que se compara los colegios con fábricas o cárceles y tanto como maestra o como madre me afectó bastante ver que en realidad es verdad, en cierto modo, lo que se dice en la película sobre este aspecto. Eso, sobre todo actualmente, sí que deberíamos cambiarlo en nuestras aulas, l
a mayoría de los maestros queremos clases bonitas (con niños sin problemas) con alumnos obedientes y que todos alcancen nuestras espectativas y sigan el ritmo de los más aventajados; es verdad que la educación, en ese sentido, está dirigida ha hacer buenos trabajadores y buenos votantes. He dicho la mayoría, no todos y dentro de esa mayoria me incluyo yo misma.
Además, como de costumbre, los maestros somos los "malos" en este tipo de críticas, y para que exista una buena educación ya sabemos que hay tres pilares básicos: los maestros, la familia y la sociedad. Y en este país el que más les falla a los niños a menudo no es el maestro.
Nosotros nos ocupamos de enseñar, la familia es la que se ocupa de educar y la sociedad debe proporcionar lo necesario para que se lleve a cabo. Hasta que esto no ocurra, la educación prohibida seguirá siendo una mera utopía.
Personalmente, este curso intetaré mejorar en la línea que nos grita la película. Me esforzaré al máximo en conocer a mis alumnos y como siempre he hecho disfrutaré de mi trabajo, porque me encanta!!!

Normal, no? Creo que nadie quiere que un niño tenga problemas sociales en su casa. Ahora sí los tiene, pues hay que ser consecuente con la situación. Como hace años había un caso en un colegio que lo mandaban sin desayunar ni con desayuno, y en muchos casos, sin haber cenado o apariencias de haberlo hecho.
Si es otro tipo de problemas, pues mejor que nadie los tenga. No queremos que nadie sea sordo o ciego, pero sí lo es, pues hay que verlo desde el punto de vista positivo y de sus posiblidades.
Y en relación a la obediencia. No se trata que no se tire por la ventana para demostrar que es obediente, es que si se tira de una segunda planta, pues para qué le sirve aventurarse o desobedecer a la autoridad.
Sí, hace años tenía un caso de una una abuela que me decía que traía a la nieta a la jaula. Que se considere cárcel o prisión, pues vale, y qué pasa. Las barreras físicas deben estar presentes, pero eso no implica que existan las mismas barreras mentales.
Hace meses venía del curro y parado en un semáforo, estaba contemplado la situación de dos padres charlando en la acera al lado de un paso de peatones, mientras sus hijos daban vueltas alrededor de ellos. Y mientras estaba pensando, verás si cruzan a la calle y los van a pillar. Pues nada, se pone el semáforo verde, paso despacio y justo se me cruzan delante, faltó un metro, ya que estaba viendo la situación, pero si alguien no ve la situación y va normal por ahí, pues, ufff, ya que se cruzaron sin mirar justo cuando estaba entrando en el paso de peatones.
Así que está muy bien la libertad y el niño a su aire, pero hay ciertos peligros que no perdonan.