Aquí me gustaría hablar y decir que es así, la mayoría de concertados eligen a dedo a familiares, amigos, conocidos, etc. Aquí en Córdoba es imposible entrar a un centro concertado sin ser hijo de, primo de o amigo de. Es muy triste, por ejemplo yo estudié en un concertado y el profesor que me suspendió en 4º de ESO (mi primer suspenso en matemáticas) no tenía ni la carrera porque cuando yo estaba en la facultad de magisterio lo tuve de compañero y me dijo que él solo tenía una FP de carpintería (me quedé a cuadros!!) y le dije y tú fuiste capaz de suspenderme las matemáticas? me dijo que entró ahí porque el director actual era su primo y tenía que mantener una familia y le dijeron que explicara como pudiera. Un dato: el 80% de mi clase en el colegio suspendimos matemáticas porque el profesor no sabía explicar y no resolvía las cosas, llamaron a nuestros padres y preguntaron que si teníamos problemas familiares, que si teníamos novio... y al final resultó que este personaje no tenía ni idea!!!
En fin, que mi conclusión es esta: la gente se mata porque su hijo entre en un colegio concertado o privado y yo lo tendré claro, mis hijos irán a la pública ya que al menos esos maestros/as tienen la titulación exigida.
No se cuántos años hará de lo que cuentas. Cierto es que antaño en los coles concertados trabaja muchísima gente sin titulación, empezando por la gran mayoría de curas o monjas de la congregación en concreto.
Pero también puedo decirte que esto no pasa actualmente. Puedo asegurarlo al 100%. Hoy en día todo aquel que trabaja en un concertado es tan maestro como el que trabaja en un público.
Yo he estado en ambos sistemas, y considero que, ni el concertado es mejor, ni el público lo es. Sobre todo, depende de la persona con la que topes. Hay gente muy interesada, capaz y dispuesta en ambos sitios. Así como también hay gente pasota, que se toma su trabajo como si trabajase en una cadena de montaje, en ambos sitios.
Eso sí, a favor de la gente que trabaja en la concertada diré que, este acomodamiento, se da mucho menos. Y no digo que sea porque las personas tengan más ganas de trabajar, ni mucho menos. Simplemente se debe a que en un colegio concertado, si no convienes por A o por B, te mandan a la calle, y otro llegará: ¿será por cvs? Recordemos que los coles concertados deben ser "vendidos", deben "captar a sus clientes", por lo que la imagen que proyectas es importantísima.
Que la mayoría de la gente entra por enchufe, no lo dudo. Pero pasa en educación, y, desgraciadamente, pasa en cualquier otra empresa privada en este nuestro país. Pero también diré que esto es la mayoría, y no todos. Como también diré que, puedes entrar por enchufe, pero como no concuerdes con el centro, o comiences a tener problemas con las familias (a fin de cuentas, ellas son las que mandan en la concertada) acabas marchándote a tu casita también.
Vamos, que me quedo con la primera frase que he dicho. Que ni un sistema, ni otro, es mejor per se. Que todo depende de lo que tengas dentro del cole en cuestión.
Y en cuanto al modo de selección. Está claro que si fuese una oposición, pasaría a ser escuela pública. Por lo que plantear una oposición, no tiene sentido. ¿Objetivo o no? Depende del cristal con que se mire. En el cole en el que yo trabaja, para contratarte, te hacían pasar varias fases: una especie de examen escrito en el que ellos deducen tu sentir hacia la Iglesia (era un cole católico), otro con cuestión más pedagógicas (qué harías si..? cómo explicarías..?) y luego ya la primera entrevista con el secretario (si pasas la primera fase, por supuesto). Y, finalmente, si pasas esta fase, entrevista con el director general.
Me consta que el procedimiento de selección es similar en todos los colegios concertados de Zaragoza. ¿Qué no es lo mismo que una oposición? Está claro, ni de lejos. Pero que las condiciones que tienes trabajando en uno y otro modelo son bastante diferentes, nadie puede negarlo.
Por tanto, yo considero, que cada colegio concertado, como empresa privada que es, puede establecer su propio sistema de selección, siempre y cuando lo haga con el criterio de contratar al mejor para desempeñar una función docente.